La secció de Cartes als Lectors de La Vanguardia del passat dijous 13 d'agost recollia com a carta seleccionada la subscrita pel soci del nostre bufet JULI DE MIQUEL i deia el següent literalment:
“A pocos kilómetros de Barcelona, en pleno Maresme, destaca un magnífico y bien cuidado campo de golf. El Golf de Sant Vicenç de Montalt, por desgracia, está a punto de desaparecer y, quizás, a través de los mecanismos de las subastas hipotecarias, acabe convirtiéndose a largo plazo en una nueva zona de especulación urbanística.
Una mala gestión de la sociedad propietaria y gestora del golf le condujo a su actual situación concursal. Su precaria continuidad se ha ido manteniendo hasta la fecha gracias a la buena gestión de la administración concursal y al esfuerzo de algunas personas. Con ello se ha conseguido, dentro de lo posible, salvaguardar los puestos de trabajo y los intereses de los socios que confiaron en el proyecto, por todo ello va a llegar, a falta de medios, irremisiblemente a su fin.
Es muy triste que un espacio tan cuidado e integrado en el paisaje pueda desaparecer para convertirse, si alguien no lo remedia pronto, en un campo de rastrojos y, a largo plazo, quién sabe en qué. Y es incomprensible que el ayuntamiento de Sant Vicenç de Montalt no manifieste el más mínimo interés por la situación, y deje en la estacada a quienes confiaron en el proyecto ya sea causando alta como socios o adquiriendo las casas de la promoción que se puso en marcha a la sazón. Y es injustificable que Realia, promotora del proyecto global, deje a su suerte a quienes convenció para que compraran las casas de la promoción, anunciada a bombo y platillo como un producto singular, en el idílico entorno del golf, publicidad que ha resultado engañosa, especialmente en esta última fase en la que le era sobradamente conocida la delicada situación concursal descrita.
Un golf, a menos de 40 kilómetros de Barcelona, junto al mar, en un emplazamiento espectacular, no debiera desaparecer así sin más.”