Cuando yo era muy pequeño mi madre compraba alguna vez el HOLA. Cuando me casé mi mujer la compraba regularmente. En el HOLA escribía la “chafardera” más grande que se puede imaginar. Se llamaba Elsa Maxwell. Tenía aquel punto justo para decir lo que nunca se ha de decir, pero insinuar asuntos incorrectos. Nada que ver con los “realities shows” de hoy en día.
Con el Euroforo, habéis sabido ser la Elsa Maxwell jurídica de hoy. Y esto me gusta y me hace feliz. Se hacen comentarios serios y al mismo tiempo divertidos. Va dirigido a los usuarios del derecho, que poco saben del mismo, pero que atabalan porqué creen que lo saben todo. Cuando leo el Euroforo lo hago seriamente al principio, y al cabo de un rato sonrío, y al final exploto con una gran risotada. Y esto hoy en día no tiene precio.
Yo quiero mucho a este despacho. Y también lo admiro. Aún recuerdo cuando os visitaba en la Avenida Diagonal. Era difícil aparcar. En esto no habéis mejorado en absoluto. Recuerdo de entonces los siempre difíciles inicios y que hoy han dado lugar a una gran saga de juristas.
Los abogados tienen mala prensa, de manera injusta. Mala prensa por cuanto, antes que ser un abogado bueno, tienen que ser un buen abogado.
Felicidades por el nº 100 de vuestro boletín.
R.M.G